NOTICIAS

Patrimonio Arquitectónico de Concordia.

28 de marzo, 2018

Los edificios patrimoniales son un verdadero desafío para la intervención arquitectónico, el nudo de la cuestión es ponerlos en valor para nuevas funciones o funciones que se adecuan a los usos y costumbres actuales y en particular a las nuevas tecnología sin que pierda su arquitectura que lo hace un bien patrimonial.

Bajo esta premisa desarrollamos un proyecto y estamos en proceso de obra en el 2do piso de lo que fuera en su planta baja “Casa Fontana” por el año 1934, el mismo ubicado en calle Alberdi y Peatonal.

En esta etapa de la obra estamos llevando adelante los trabajos de demoliciones interiores y te lo mostramos en una sucesión de imágenes que van mostrando el antes y el ahora, donde podrás apreciar entre otras cosas el modo de construir. También acompañamos una síntesis de las particularidades  que definen el estilo de este edificio, gracias a la Colaboración Arquitecto Alejandro Pipolo.

DESCRIPCIÓN

Vemos que en la en la Argentina, la arquitectura ecléctica va haciendo su aparición a medida que el país va tomando las formas de la cultura europea, especialmente la que se originó en las corrientes del pensamiento francés, de los siglos XVII a XIX la Academia Francesa que pasa a hegemonizar el arte europeo sustituyendo a Italia, lo que se conoce como Arquitectura de Beaux Arts que fue enseñado en la Ecole des Beaux Arts de París de la cual egresaron la mayoría de los arquitectos que actuaron en la Argentina entre 1880 y 1910 ya sea aquellos nacidos en Europa como los que siendo nativos viajaban para estudiar en esta academia.

La arquitectura académica francesa es en realidad, la que mejor representa la manera de ser liberal de la generación del 80, élite que se identifica “con la manera francesa de sentir, con el estilo de vida francés, con el gusto de los franceses”, imitando los lineamientos académicos y borbónicos, adoptando sus elementos (mansarda, frontis, órdenes, balaustrada, modillón, etc.) y todo el repertorio expresivo de esta arquitectura. La multiplicación de los palacetes, mansiones, petits-hotels, hotel-privés, etc, irá terminando con la imagen italianizante e impondrá la nueva moda arquitectónica, que en treinta años (1880-1910) impondrá lo que la élite del 80 deseaba.

De las distintas variantes tipológicas de edificios que van a aparecer hacia finales del siglo XIX con la europeización de las costumbres aparecen los edificios de renta de viviendas y combinados de negocios en planta baja y viviendas en planta alta, como es el caso del edificio en cuestión.

La aparición de los perfiles de hierro, con el denominado perfil “doble T”, que reemplazó los tirantes de madera, revoluciona la industria de la construcción creando las bases de la fabricación de piezas en serie, lo que permitió la posibilidad de abrir mayores vanos en los muros, vidrieras más grandes así como lograr mayores superficies libres en planta, basta recorrer el edificio para constatar que es un ejemplo cabal a esta descripción.

Los dos niveles presentan un interesante tratamiento de distribución de vanos y ornamentación. Es ahora, en las últimas décadas del siglo XIX y con el nuevo siglo, cuando se empiezan a construir edificios con una mayor densidad ornamental, y con una decoración también más voluminosa que se refleja en su fachadas, particularmente en el último piso que es el que se conserva sin intervención, por calle Entre Ríos se prioriza la parte comercial y sobre calle Alberdi su particularidad está dada por la ubicación de las puertas de acceso, siempre están juntas, una al lado de la otra, como si pretendieran parecer que es una sola.

Este edificio se caracteriza por tener en su ochava una torre rectangular sostenida por dos grandes ménsulas que va a rematar en una cúpula cuadrada, con una empinada cubierta de mansarda, el vínculo más notable con las raíces francesas del estilo. Este elemento torre con la cúpula excede la altura del resto del edificio en una planta. La cresta de la mansarda está cubierta con una cornisa de hierro, conocida como “crestería”. Aunque todavía intactas así como detalles esculpidos alrededor de las puertas, ventanas y buhardillas.

En algunos ejemplos, estas cresterías originales a menudo se han deteriorado y se han eliminado como ocurrió con la cúpula muy parecida que desapareció del hoy Centro Cívico (ex centro empleados de comercio).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *